Pedro Sánchez compareció tras la reunión extraordinaria del Consejo de Ministros para detallar las líneas de actuación aprobadas.
Entre las iniciativas presentadas, destacó un bloque de deducciones en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas que busca acelerar la transición energética en los hogares y los edificios.
Según explicó Sánchez, estas bonificaciones abarcarán inversiones en autoconsumo eléctrico, infraestructuras de recarga para vehículos eléctricos, bombas de calor y actuaciones de climatización en inmuebles. El mandatario calificó el conjunto como un estímulo de gran calado destinado a modificar hábitos de consumo y reducir la dependencia exterior.
El presidente subrayó que España parte con una posición aventajada respecto a otros países europeos para implementar este tipo de políticas, al contar con un parque de generación renovable muy superior al existente hace una década.
En su intervención, defendió que la estrategia energética seguida en los últimos años contribuye a combatir la emergencia climática y repercute directamente en la economía doméstica, aliviando la factura energética de las familias.
Continuidad de una estrategia iniciada hace siete años
Sánchez insistió en que las nuevas deducciones se inscriben en una política coherente de descarbonización y electrificación que el Gobierno ha mantenido desde 2019.
Para ilustrar la evolución en este ámbito, el presidente ofreció una comparación con la etapa de gobierno anterior: mientras en los últimos siete años la potencia instalada en energías renovables se ha incrementado un 150%, en el periodo inmediatamente anterior, bajo la administración del Partido Popular, el aumento fue del 3%.
Esta diferencia, a juicio de Sánchez, explica la capacidad de respuesta actual ante crisis externas como la guerra en Ucrania o la inestabilidad en Oriente Medio.
El paquete de medidas no se limita a las desgravaciones fiscales. El Ejecutivo ha incluido también disposiciones para agilizar los trámites administrativos que ralentizan la instalación de nuevas renovables, con el objetivo de eliminar los cuellos de botella existentes.
Asimismo, se contemplan mecanismos para facilitar el almacenamiento eléctrico mediante baterías y para declarar de utilidad pública determinados proyectos de bombeo hidroeléctrico, una tecnología clave para gestionar los excedentes de generación limpia.
Con este conjunto de iniciativas, el Gobierno aspira a reforzar la soberanía energética del país, reduciendo su vulnerabilidad ante las fluctuaciones del mercado internacional de combustibles fósiles.
El Consejo de Ministros ha dado luz verde a un conjunto de incentivos fiscales orientados a fomentar la instalación de placas solares, puntos de recarga y sistemas de climatización eficiente, dentro de las medidas estructurales del plan diseñado para afrontar la crisis derivada del conflicto en Oriente Medio
Pedro Sánchez compareció tras la reunión extraordinaria del Consejo de Ministros para detallar las líneas de actuación aprobadas.
Entre las iniciativas presentadas, destacó un bloque de deducciones en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas que busca acelerar la transición energética en los hogares y los edificios.
Según explicó Sánchez, estas bonificaciones abarcarán inversiones en autoconsumo eléctrico, infraestructuras de recarga para vehículos eléctricos, bombas de calor y actuaciones de climatización en inmuebles. El mandatario calificó el conjunto como un estímulo de gran calado destinado a modificar hábitos de consumo y reducir la dependencia exterior.
El presidente subrayó que España parte con una posición aventajada respecto a otros países europeos para implementar este tipo de políticas, al contar con un parque de generación renovable muy superior al existente hace una década.
En su intervención, defendió que la estrategia energética seguida en los últimos años contribuye a combatir la emergencia climática y repercute directamente en la economía doméstica, aliviando la factura energética de las familias.
Sánchez insistió en que las nuevas deducciones se inscriben en una política coherente de descarbonización y electrificación que el Gobierno ha mantenido desde 2019.
Para ilustrar la evolución en este ámbito, el presidente ofreció una comparación con la etapa de gobierno anterior: mientras en los últimos siete años la potencia instalada en energías renovables se ha incrementado un 150%, en el periodo inmediatamente anterior, bajo la administración del Partido Popular, el aumento fue del 3%.
Esta diferencia, a juicio de Sánchez, explica la capacidad de respuesta actual ante crisis externas como la guerra en Ucrania o la inestabilidad en Oriente Medio.
El paquete de medidas no se limita a las desgravaciones fiscales. El Ejecutivo ha incluido también disposiciones para agilizar los trámites administrativos que ralentizan la instalación de nuevas renovables, con el objetivo de eliminar los cuellos de botella existentes.
Asimismo, se contemplan mecanismos para facilitar el almacenamiento eléctrico mediante baterías y para declarar de utilidad pública determinados proyectos de bombeo hidroeléctrico, una tecnología clave para gestionar los excedentes de generación limpia.
Con este conjunto de iniciativas, el Gobierno aspira a reforzar la soberanía energética del país, reduciendo su vulnerabilidad ante las fluctuaciones del mercado internacional de combustibles fósiles.
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