La inteligencia artificial empieza a transformar la gestión de personas, automatizando tareas y permitiendo a Recursos Humanos centrarse en estrategia, bienestar y talento.
¿Cómo está cambiando la IA el día a día de los departamentos de Recursos Humanos?
Lo que más estamos viendo es que la IA está liberando a los equipos de RRHH de tareas que consumían una gran cantidad de tiempo: gestión de altas y bajas, resolución de dudas repetitivas o seguimiento del uso de beneficios. Tareas que antes podían ocupar fácilmente el 80% de la jornada de un técnico. Cuando automatizas ese trabajo, el equipo puede dedicarse a lo que realmente importa: diseñar estrategias de talento, mejorar la experiencia del empleado y tomar decisiones con impacto real.
En un contexto marcado por inflación y burnout, ¿qué papel puede jugar la IA para ayudar a las empresas a proteger tanto la salud como el bolsillo de sus empleados?
Precisamente en este contexto es donde la tecnología tiene más sentido. La inflación está erosionando el poder adquisitivo y el estrés laboral está en máximos históricos. De hecho, el absentismo se ha convertido en una de las principales preocupaciones de los equipos de RRHH, y su impacto económico para las empresas españolas es enorme.Ante eso, las respuestas genéricas ya no funcionan. La IA permite personalizar: identificar las necesidades concretas de cada empleado y ofrecerle los beneficios más relevantes para su perfil, mejorando su bienestar físico, emocional y financiero. En Betterfly combinamos retribución flexible -que puede aumentar el salario disponible del empleado hasta un 15% sin que la empresa incremente su masa salarial- con herramientas de bienestar y un asistente de IA que acompaña al empleado en todo ese proceso.
Entienden la IA como «copiloto». ¿Qué tareas concretas debería automatizar hoy un departamento de RRHH para ganar eficiencia?
Si tuviera que priorizar, diría que hay tres grandes bloques. Primero, todo lo relacionado con la gestión operativa: onboarding, offboarding y gestión de beneficios. En segundo lugar, la comunicación y el soporte al empleado. Por último, el reporting y la medición del impacto. Cuando automatizas esas tres capas, el resultado es inmediato. En nuestro caso, estamos liberando a nuestros clientes de hasta un 80% de la carga administrativa.
¿Qué coste tiene para una empresa no incorporar herramientas de IA en la gestión de personas? ¿Existe el riesgo de quedarse atrás en la atención a los empleados?
El riesgo es muy concreto: más absentismo, más rotación y desmotivación. Solo el 9% de los empleados siente que sus beneficios están ajustados a sus necesidades reales. Sin tecnología que permita personalizar y medir, las empresas siguen invirtiendo en beneficios que no se utilizan y gestionando procesos manuales que consumen tiempo valioso. No incorporar estas herramientas no es una opción neutral: tiene un coste directo y creciente.
¿Por qué cree que el futuro pasa por soluciones integradas y simples en lugar de múltiples aplicaciones?
La proliferación de plataformas tiene su lógica: cada solución nace para resolver un problema concreto. El problema no es que existan, sino gestionarlas por separado. Cuando un equipo de RRHH trabaja con cinco, seis o siete proveedores distintos, la carga administrativa se multiplica, la visión global se pierde y la experiencia del empleado se vuelve inconsistente. Si todo está en un solo lugar, la gestión se simplifica, el dato es coherente y el empleado tiene una experiencia fluida. Por tanto, no se trata de trabajar con menos herramientas, sino de hacerlo de forma eficiente con cada una de estas plataformas.
Betterfly apuesta por un modelo all-in-one con su asistente de IA Buddy. ¿Cómo ayuda esta tecnología a liberar tiempo a los equipos de RRHH y a resolver las dudas del empleado en el día a día?
Buddy actúa como un asesor disponible las 24 horas que acompaña al empleado en todo lo relacionado con sus beneficios: cómo activarlos, cómo sacarles partido, qué límites fiscales aplican o qué opciones de bienestar tiene disponibles. Pero lo más interesante es que, si el empleado da su permiso, Buddy se sincroniza con sus aplicaciones de salud -Strava, Garmin, Google Fit, entre otras- y ofrece recomendaciones verdaderamente personalizadas, conectadas con los beneficios que su empresa pone a su disposición. Es eficiencia para el equipo de RRHH y una experiencia mucho más relevante para las personas.
Uno de los ejes de su propuesta es la prevención en salud. ¿Cómo puede una IA convertir los datos de actividad en recomendaciones reales que mejoren el bienestar del empleado?
La IA no juzga ni predice enfermedades, sino que acompaña: si alguien está registrando poca actividad, puede recibir una recomendación para explorar los beneficios de fitness disponibles; si lleva semanas sin meditar, Buddy puede recordarle que tiene acceso a aplicaciones relacionadas. Es una IA orientada a la prevención y al hábito, no al diagnóstico.
¿Cómo pueden las empresas aumentar el salario disponible de sus empleados sin necesariamente subir los sueldos?
A través de la retribución flexible. Es un mecanismo fiscal que permite al empleado destinar parte de su salario bruto a beneficios como comida, transporte, guardería o formación, que están exentos de IRPF. El resultado es que el empleado tiene más dinero disponible -hasta un 15% más de salario neto- sin que la empresa incremente su masa salarial. La tecnología hace que ese proceso sea fácil, automático y accesible para cualquier empleado.
El director general de Betterfly adviere del riesgo de no incorporar la inteligencia artificial en la gestión de personas
La inteligencia artificial empieza a transformar la gestión de personas, automatizando tareas y permitiendo a Recursos Humanos centrarse en estrategia, bienestar y talento.
¿Cómo está cambiando la IA el día a día de los departamentos de Recursos Humanos?
Lo que más estamos viendo es que la IA está liberando a los equipos de RRHH de tareas que consumían una gran cantidad de tiempo: gestión de altas y bajas, resolución de dudas repetitivas o seguimiento del uso de beneficios. Tareas que antes podían ocupar fácilmente el 80% de la jornada de un técnico. Cuando automatizas ese trabajo, el equipo puede dedicarse a lo que realmente importa: diseñar estrategias de talento, mejorar la experiencia del empleado y tomar decisiones con impacto real.
En un contexto marcado por inflación y burnout, ¿qué papel puede jugar la IA para ayudar a las empresas a proteger tanto la salud como el bolsillo de sus empleados?
Precisamente en este contexto es donde la tecnología tiene más sentido. La inflación está erosionando el poder adquisitivo y el estrés laboral está en máximos históricos. De hecho, el absentismo se ha convertido en una de las principales preocupaciones de los equipos de RRHH, y su impacto económico para las empresas españolas es enorme.Ante eso, las respuestas genéricas ya no funcionan. La IA permite personalizar: identificar las necesidades concretas de cada empleado y ofrecerle los beneficios más relevantes para su perfil, mejorando su bienestar físico, emocional y financiero. En Betterfly combinamos retribución flexible -que puede aumentar el salario disponible del empleado hasta un 15% sin que la empresa incremente su masa salarial- con herramientas de bienestar y un asistente de IA que acompaña al empleado en todo ese proceso.
Entienden la IA como «copiloto». ¿Qué tareas concretas debería automatizar hoy un departamento de RRHH para ganar eficiencia?
Si tuviera que priorizar, diría que hay tres grandes bloques. Primero, todo lo relacionado con la gestión operativa: onboarding, offboarding y gestión de beneficios. En segundo lugar, la comunicación y el soporte al empleado. Por último, el reporting y la medición del impacto. Cuando automatizas esas tres capas, el resultado es inmediato. En nuestro caso, estamos liberando a nuestros clientes de hasta un 80% de la carga administrativa.
¿Qué coste tiene para una empresa no incorporar herramientas de IA en la gestión de personas? ¿Existe el riesgo de quedarse atrás en la atención a los empleados?
El riesgo es muy concreto: más absentismo, más rotación y desmotivación. Solo el 9% de los empleados siente que sus beneficios están ajustados a sus necesidades reales. Sin tecnología que permita personalizar y medir, las empresas siguen invirtiendo en beneficios que no se utilizan y gestionando procesos manuales que consumen tiempo valioso. No incorporar estas herramientas no es una opción neutral: tiene un coste directo y creciente.
¿Por qué cree que el futuro pasa por soluciones integradas y simples en lugar de múltiples aplicaciones?
La proliferación de plataformas tiene su lógica: cada solución nace para resolver un problema concreto. El problema no es que existan, sino gestionarlas por separado. Cuando un equipo de RRHH trabaja con cinco, seis o siete proveedores distintos, la carga administrativa se multiplica, la visión global se pierde y la experiencia del empleado se vuelve inconsistente. Si todo está en un solo lugar, la gestión se simplifica, el dato es coherente y el empleado tiene una experiencia fluida. Por tanto, no se trata de trabajar con menos herramientas, sino de hacerlo de forma eficiente con cada una de estas plataformas.
Betterfly apuesta por un modelo all-in-one con su asistente de IA Buddy. ¿Cómo ayuda esta tecnología a liberar tiempo a los equipos de RRHH y a resolver las dudas del empleado en el día a día?
Buddy actúa como un asesor disponible las 24 horas que acompaña al empleado en todo lo relacionado con sus beneficios: cómo activarlos, cómo sacarles partido, qué límites fiscales aplican o qué opciones de bienestar tiene disponibles. Pero lo más interesante es que, si el empleado da su permiso, Buddy se sincroniza con sus aplicaciones de salud -Strava, Garmin, Google Fit, entre otras- y ofrece recomendaciones verdaderamente personalizadas, conectadas con los beneficios que su empresa pone a su disposición. Es eficiencia para el equipo de RRHH y una experiencia mucho más relevante para las personas.
Uno de los ejes de su propuesta es la prevención en salud. ¿Cómo puede una IA convertir los datos de actividad en recomendaciones reales que mejoren el bienestar del empleado?
La IA no juzga ni predice enfermedades, sino que acompaña: si alguien está registrando poca actividad, puede recibir una recomendación para explorar los beneficios de fitness disponibles; si lleva semanas sin meditar, Buddy puede recordarle que tiene acceso a aplicaciones relacionadas. Es una IA orientada a la prevención y al hábito, no al diagnóstico.
¿Cómo pueden las empresas aumentar el salario disponible de sus empleados sin necesariamente subir los sueldos?
A través de la retribución flexible. Es un mecanismo fiscal que permite al empleado destinar parte de su salario bruto a beneficios como comida, transporte, guardería o formación, que están exentos de IRPF. El resultado es que el empleado tiene más dinero disponible -hasta un 15% más de salario neto- sin que la empresa incremente su masa salarial. La tecnología hace que ese proceso sea fácil, automático y accesible para cualquier empleado.
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