Cambiar de trabajo puede convertirse en un auténtico riesgo si no se toman las precauciones adecuadas tanto frente a la antigua empresa como ante el nuevo empleador. El letrado Ignacio de la Calzada, conocido en el ámbito digital como @laboral_tips, por sus análisis, ha compartido una serie de consejos fundamentales para evitar engaños y proteger de forma efectiva los derechos de los trabajadores en los momentos de transición profesional.
El primer paso ineludible al abandonar un puesto es presentar la dimisión respetando rigurosamente los plazos de preaviso establecidos en el convenio colectivo, que por norma general suelen ser de quince días o más. El especialista advierte que saltarse este requisito puede acarrear penalizaciones económicas directas, ya que las compañías suelen descontar los días omitidos de la liquidación final, recordando que «al final trabajar gratis no le gusta» a nadie.
El valor del precontrato por escrito y la trampa de negociar el salario en neto
Para blindar la incorporación a un nuevo proyecto, el abogado aconseja exigir siempre una propuesta laboral formalizada por escrito a través del correo electrónico, detallando aspectos tan relevantes como «el sueldo, condiciones, horario, fecha de incorporación para tener lo que se llama un precontrato».
Disponer de este documento resulta vital porque, en caso de que la compañía eche marcha atrás de forma imprevista, el trabajador cuenta con respaldo jurídico para «reclamar una indemnización por daños y perjuicios porque has dimitido dejando un trabajo y no teniendo derecho a paro y al final no te han contratado por esa oferta».
Asimismo, el letrado incide en la importancia capital de negociar siempre el salario en términos brutos y desaconseja tajantemente pactar importes netos, advirtiendo claramente: «Nada de pactar a neto». A modo de ejemplo, el experto detalla que si se acuerdan 1.500 euros limpios y posteriormente se produce una bajada en el tipo de retención del IRPF, las empresas suelen mantener la cifra neta reduciendo la base de cotización, lo que se traduce en que «tu salario no es el de antes».
Cláusulas de actualización salarial y protección frente al periodo de prueba
Otro de los errores frecuentes al aceptar condiciones por encima de convenio radica en la pérdida progresiva de poder adquisitivo con el paso de los años. Para evitarlo, Ignacio de la Calzada recomienda incluir expresamente una cláusula de revisión anual ligada al IPC y a las tablas salariales, recordando que «cuando cobras por encima de convenio con las mejoras que te van a dar, no tienes derecho a que cada año si revisiones de los convenios colectivos y las tablas salariales se actualicen, el sueldo se va a quedar igual».
Finalmente, el especialista pone el foco en los peligros del periodo de prueba al cambiar de aires tras una larga trayectoria profesional. Si un trabajador renuncia a un empleo estable de años y es despedido antes de superar los primeros meses, «no vas a tener paro». Por este motivo, sugiere negociar cláusulas de blindaje que garanticen que «durante al menos el primer año no te va a despedir» o que reconozcan una indemnización adecuada frente a despidos improcedentes precipitados.
El letrado comparte una serie de recomendaciones esenciales para evitar engaños y proteger los derechos de los trabajadores al cambiar de empresa
Cambiar de trabajo puede convertirse en un auténtico riesgo si no se toman las precauciones adecuadas tanto frente a la antigua empresa como ante el nuevo empleador. El letrado Ignacio de la Calzada, conocido en el ámbito digital como @laboral_tips, por sus análisis, ha compartido una serie de consejos fundamentales para evitar engaños y proteger de forma efectiva los derechos de los trabajadores en los momentos de transición profesional.
El primer paso ineludible al abandonar un puesto es presentar la dimisión respetando rigurosamente los plazos de preaviso establecidos en el convenio colectivo, que por norma general suelen ser de quince días o más. El especialista advierte que saltarse este requisito puede acarrear penalizaciones económicas directas, ya que las compañías suelen descontar los días omitidos de la liquidación final, recordando que «al final trabajar gratis no le gusta» a nadie.
El valor del precontrato por escrito y la trampa de negociar el salario en neto
Para blindar la incorporación a un nuevo proyecto, el abogado aconseja exigir siempre una propuesta laboral formalizada por escrito a través del correo electrónico, detallando aspectos tan relevantes como «el sueldo, condiciones, horario, fecha de incorporación para tener lo que se llama un precontrato».
Disponer de este documento resulta vital porque, en caso de que la compañía eche marcha atrás de forma imprevista, el trabajador cuenta con respaldo jurídico para «reclamar una indemnización por daños y perjuicios porque has dimitido dejando un trabajo y no teniendo derecho a paro y al final no te han contratado por esa oferta».
Asimismo, el letrado incide en la importancia capital de negociar siempre el salario en términos brutos y desaconseja tajantemente pactar importes netos, advirtiendo claramente: «Nada de pactar a neto». A modo de ejemplo, el experto detalla que si se acuerdan 1.500 euros limpios y posteriormente se produce una bajada en el tipo de retención del IRPF, las empresas suelen mantener la cifra neta reduciendo la base de cotización, lo que se traduce en que «tu salario no es el de antes».
Cláusulas de actualización salarial y protección frente al periodo de prueba
Otro de los errores frecuentes al aceptar condiciones por encima de convenio radica en la pérdida progresiva de poder adquisitivo con el paso de los años. Para evitarlo, Ignacio de la Calzada recomienda incluir expresamente una cláusula de revisión anual ligada al IPC y a las tablas salariales, recordando que «cuando cobras por encima de convenio con las mejoras que te van a dar, no tienes derecho a que cada año si revisiones de los convenios colectivos y las tablas salariales se actualicen, el sueldo se va a quedar igual».
Finalmente, el especialista pone el foco en los peligros del periodo de prueba al cambiar de aires tras una larga trayectoria profesional. Si un trabajador renuncia a un empleo estable de años y es despedido antes de superar los primeros meses, «no vas a tener paro». Por este motivo, sugiere negociar cláusulas de blindaje que garanticen que «durante al menos el primer año no te va a despedir» o que reconozcan una indemnización adecuada frente a despidos improcedentes precipitados.
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