El consejero delegado de Repsol, Josu Jon Imaz, ha mostrado su «preocupación» ante el hecho de que se pueda producir una escasez de diésel en Europa en los próximos meses de invierno, aunque no ve ningún problema para España debido a las inversiones del pasado en las refinerías por el sector.
En la conferencia con analistas para presentar los resultados de los nueve primeros meses, Imaz aseguró que ya durante este verano el diésel «ha sido un verdadero problema en Europa«. Así, advirtió de que un invierno más frío significa «más gas para calefacción, probablemente un precio más alto para el GNL, y, en consecuencia, más cambio de GNL a diésel para energía en algunos países». No obstante, señaló que hay que tener en cuenta que muchos países están liberando reservas estratégicas, lo que «está ayudando a superar la situación actual».
De todas maneras, en el caso concreto de España, Imaz puso en valor que gracias a la capacidad de refino con la que cuenta el país no se tiene «ningún problema» y se ha mostrado «completamente seguro» de que se podrá proporcionar «todo el diésel y el queroseno que la economía española necesita y va a necesitar en los próximos meses». A este respecto, recordó que en España el sector invirtió hace años para tener «un negocio de refino fuerte». «Y eso va a garantizar no solo lo que necesita la economía española, sino también lo que necesita el sector turístico español, que representa el 12-13% del PIB», añadió al respecto.
Preguntado sobre posibles conversaciones sobre cuestiones fiscales por beneficios caídos del cielo (conocidos como «windfall profit» en inglés), el consejero delegado de Repsol respondió que ahora «es momento de garantizar el suministro». «Ahora en todos los lugares es tiempo para garantizar la seguridad de suministro. La preocupación y el debate sobre el negocio del refino es sobre seguridad de suministro y la forma en la que el sector tiene que garantizarlo», ha dicho Imaz.
El ejecutivo de Repsol insistió en que esta preocupación por el suministro en Europa no es algo personal, sino que la propia Unión Europea, a través de sus comisarios de Energía y Defensa, ha señalado el papel estratégico que se debe dar al refino. «Así que tenemos que crear un entorno que apoye esta producción de combustible en Europa. Creo que el refino es crucial porque la preocupación está ahí y la escasez está ahí«, dijo, valorando que la Comisión Europea está tomando «medidas positivas» para construir un mejor negocio de refino en el Viejo Continente.
«Cómodo» con la meta de aumentar un 50 % la producción en Venezuela
En lo que respecta a Venezuela, Imaz indicó que la prioridad ahora para Repsol es la de contribuir a «consolidar este progreso de fortalecimiento de la estabilidad social del país», para lo que aumentar la producción de hidrocarburos va a ser importante, ya que «implica un incremento en la recaudación de impuestos y una mejora en la calidad de vida en Venezuela.
En este sentido, el grupo prevé que la producción bruta en Cardón IV alcance los 645 millones de pies cúbicos (Mcfd) de gas para el primer trimestre de 2028, frente a los 580 Mcfd actuales.
Además, señaló que el pago a Repsol se abona por el país a través de la entrega de cargamentos que ya ha empezado a tener este año, incluyendo uno adicional, por la estatal PDVSA. «Así que estamos en una estrategia de ‘win-win’, creciendo y usando el efectivo que viene de Venezuela para invertir en el país y para aumentar la producción», dijo.
Por ello, se mostró «cómodo» con el compromiso que asumió para Venezuela de poder aumentar la producción de petróleo en un 50% en un año y triplicarla en un plazo de tres años.
El consejero delegado de la energética, Josu Jon Imaz, subraya que es «momento de garantizar el suministro»
El consejero delegado de Repsol, Josu Jon Imaz, ha mostrado su «preocupación» ante el hecho de que se pueda producir una escasez de diésel en Europa en los próximos meses de invierno, aunque no ve ningún problema para España debido a las inversiones del pasado en las refinerías por el sector.
En la conferencia con analistas para presentar los resultados de los nueve primeros meses, Imaz aseguró que ya durante este verano el diésel «ha sido un verdadero problema en Europa«. Así, advirtió de que un invierno más frío significa «más gas para calefacción, probablemente un precio más alto para el GNL, y, en consecuencia, más cambio de GNL a diésel para energía en algunos países». No obstante, señaló que hay que tener en cuenta que muchos países están liberando reservas estratégicas, lo que «está ayudando a superar la situación actual».
De todas maneras, en el caso concreto de España, Imaz puso en valor que gracias a la capacidad de refino con la que cuenta el país no se tiene «ningún problema» y se ha mostrado «completamente seguro» de que se podrá proporcionar «todo el diésel y el queroseno que la economía española necesita y va a necesitar en los próximos meses». A este respecto, recordó que en España el sector invirtió hace años para tener «un negocio de refino fuerte». «Y eso va a garantizar no solo lo que necesita la economía española, sino también lo que necesita el sector turístico español, que representa el 12-13% del PIB», añadió al respecto.
Preguntado sobre posibles conversaciones sobre cuestiones fiscales por beneficios caídos del cielo (conocidos como «windfall profit» en inglés), el consejero delegado de Repsol respondió que ahora «es momento de garantizar el suministro». «Ahora en todos los lugares es tiempo para garantizar la seguridad de suministro. La preocupación y el debate sobre el negocio del refino es sobre seguridad de suministro y la forma en la que el sector tiene que garantizarlo», ha dicho Imaz.
El ejecutivo de Repsol insistió en que esta preocupación por el suministro en Europa no es algo personal, sino que la propia Unión Europea, a través de sus comisarios de Energía y Defensa, ha señalado el papel estratégico que se debe dar al refino. «Así que tenemos que crear un entorno que apoye esta producción de combustible en Europa. Creo que el refino es crucial porque la preocupación está ahí y la escasez está ahí«, dijo, valorando que la Comisión Europea está tomando «medidas positivas» para construir un mejor negocio de refino en el Viejo Continente.
En lo que respecta a Venezuela, Imaz indicó que la prioridad ahora para Repsol es la de contribuir a «consolidar este progreso de fortalecimiento de la estabilidad social del país», para lo que aumentar la producción de hidrocarburos va a ser importante, ya que «implica un incremento en la recaudación de impuestos y una mejora en la calidad de vida en Venezuela.
En este sentido, el grupo prevé que la producción bruta en Cardón IV alcance los 645 millones de pies cúbicos (Mcfd) de gas para el primer trimestre de 2028, frente a los 580 Mcfd actuales.
Además, señaló que el pago a Repsol se abona por el país a través de la entrega de cargamentos que ya ha empezado a tener este año, incluyendo uno adicional, por la estatal PDVSA. «Así que estamos en una estrategia de ‘win-win’, creciendo y usando el efectivo que viene de Venezuela para invertir en el país y para aumentar la producción», dijo.
Por ello, se mostró «cómodo» con el compromiso que asumió para Venezuela de poder aumentar la producción de petróleo en un 50% en un año y triplicarla en un plazo de tres años.
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