Mantener abierto un pequeño negocio cuesta de media 3.000 euros mensuales en gastos fijos

Antes de despachar el primer pedido, cliente o servicio del día, un autónomo español ya ha generado una deuda. Según un análisis de la Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos (UPTA), mantener abierto un pequeño negocio -sin trabajadores, con local alquilado y una apertura media de 5,5 días semanales- cuesta unos 2.980 euros al mes. Al año, 35.760 euros. Por día de actividad, unos 125 euros que hay que cubrir exista o no facturación.

Este es el coste estructural mínimo de mantener la actividad por las cargas fijas que soporta cualquier negocio. UPTA construye el cálculo sobre 16 partidas de gasto. El alquiler, con 1.500 euros mensuales, es la más pesada con diferencia: supone algo más de la mitad del total. Le siguen la cotización al RETA (300 euros) y la electricidad (250 euros). Entre los tres conceptos absorben 24.600 euros anuales, el 69% del gasto estructural.

El resto -agua, telefonía, gestoría, seguros, software y TPV, comisiones bancarias, limpieza, mantenimiento, tasas, seguridad, protección de datos, desplazamientos y amortización de equipos- completa una lista de gastos fijos que asfixian a los pequeños negocios. UPTA subraya que este supuesto corresponde a un autónomo sin ningún trabajador contratado. No hay nóminas ni cotizaciones de plantilla en esa factura. Los 35.760 euros anuales son, exclusivamente, el precio de que una sola persona pueda ejercer su actividad.

Esto convierte a los pequeños negocios en estructuras especialmente vulnerables a la estacionalidad, a una mala racha o, simplemente, a un barrio con poco tránsito, factores que en sectores con márgenes más altos pueden absorberse, pero que en el comercio de proximidad, donde el margen de beneficio suele ser estrecho, pueden resultar determinantes.

Eduardo Abad, presidente de UPTA, señala que “antes de hablar de cuánto gana o cuánto factura un autónomo tenemos que explicar cuánto le cuesta trabajar. “Son casi 3.000 euros al mes y cerca de 36.000 euros al año sin tener un solo trabajador contratado. Cada mañana hay que empezar cubriendo esos costes antes de generar renta para uno mismo. Ese es el verdadero punto de partida económico de miles de pequeños negocios de nuestro país”, concluye Abad.

 Este es el coste de mantener la actividad para un autónomo sin asalariados que alquila un local y abre 5,5 días semanales   

Antes de despachar el primer pedido, cliente o servicio del día, un autónomo español ya ha generado una deuda. Según un análisis de la Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos (UPTA), mantener abierto un pequeño negocio -sin trabajadores, con local alquilado y una apertura media de 5,5 días semanales- cuesta unos 2.980 euros al mes. Al año, 35.760 euros. Por día de actividad, unos 125 euros que hay que cubrir exista o no facturación.

Este es el coste estructural mínimo de mantener la actividad por las cargas fijas que soporta cualquier negocio. UPTA construye el cálculo sobre 16 partidas de gasto. El alquiler, con 1.500 euros mensuales, es la más pesada con diferencia: supone algo más de la mitad del total. Le siguen la cotización al RETA (300 euros) y la electricidad (250 euros). Entre los tres conceptos absorben 24.600 euros anuales, el 69% del gasto estructural.

El resto -agua, telefonía, gestoría, seguros, software y TPV, comisiones bancarias, limpieza, mantenimiento, tasas, seguridad, protección de datos, desplazamientos y amortización de equipos- completa una lista de gastos fijos que asfixian a los pequeños negocios. UPTA subraya que este supuesto corresponde a un autónomo sin ningún trabajador contratado. No hay nóminas ni cotizaciones de plantilla en esa factura. Los 35.760 euros anuales son, exclusivamente, el precio de que una sola persona pueda ejercer su actividad.

Esto convierte a los pequeños negocios en estructuras especialmente vulnerables a la estacionalidad, a una mala racha o, simplemente, a un barrio con poco tránsito, factores que en sectores con márgenes más altos pueden absorberse, pero que en el comercio de proximidad, donde el margen de beneficio suele ser estrecho, pueden resultar determinantes.

Eduardo Abad, presidente de UPTA, señala que “antes de hablar de cuánto gana o cuánto factura un autónomo tenemos que explicar cuánto le cuesta trabajar. “Son casi 3.000 euros al mes y cerca de 36.000 euros al año sin tener un solo trabajador contratado. Cada mañana hay que empezar cubriendo esos costes antes de generar renta para uno mismo. Ese es el verdadero punto de partida económico de miles de pequeños negocios de nuestro país”, concluye Abad.

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